Mucha gente empieza con muy pocos datos. Acabas de instalar la aplicación, conectas Apple Health y solo hay registros de sueño y entrenamientos desde el martes pasado. Eso no debería impedir que recibas tu primer plan.
Pero con pocos datos también debes confiar menos en el resultado. Un cuestionario y unas cuantas señales incompletas no equivalen a varias semanas de historial constante, y la aplicación no debería fingir lo contrario.
El primer plan debe ser útil, pero prudente
Cuando aún no hay un historial en el que apoyarse, el primer plan trabaja con lo que sí conoce: tu objetivo, la fecha de la temporada, los días en los que puedes entrenar, un perfil básico, tus posibles limitaciones y el punto desde el que prefieres empezar. Con eso basta para orientarte en una dirección segura y razonable.
No basta para afinar cada detalle. Esa prudencia es una forma honesta de reconocer lo poco que sabe la aplicación el primer día.
Cada semana de datos mejora el siguiente plan
A medida que se acumulan entrenamientos, datos de sueño y señales de recuperación, el plan puede ser más concreto. Empieza a detectar si entrenas con constancia, si te estás recuperando mal, si te has saltado tres sesiones o si tu horario acaba de cambiar.
SlopeReady está pensado para mejorar a medida que recibe información. Su valor está en adaptarse mientras te conoce, no en fingir que lo sabe todo desde el primer día.
La incertidumbre debe ser visible
Si faltan señales, hay muy pocas o se contradicen, la aplicación debe decirlo sin rodeos. «Aún no hay datos suficientes» es mejor respuesta que una cifra que parece fiable pero no merece esa confianza.